BLOG LITERIO DE MARIO PÉREZ ANTOLÍN
martes, 12 de mayo de 2009
ADICTO AL PLACER
Tienes la curvatura manierista
del antílope esquivo,
que busca refugio en el matorral
a la espera del ataque seguro.
Me susurras frases obscenas
y versículos del Talmud.
Recorres con tu lengua
el suspiro atmosférico, caliente
en las brasas del orgasmo salino.
Te necesito ahora.
Me arrodillo sereno
a los pies de tu sombra arborescente,
sediento y algo triste,
adicto a la heroína que me inyectas
con tus besos añiles.
del antílope esquivo,
que busca refugio en el matorral
a la espera del ataque seguro.
Me susurras frases obscenas
y versículos del Talmud.
Recorres con tu lengua
el suspiro atmosférico, caliente
en las brasas del orgasmo salino.
Te necesito ahora.
Me arrodillo sereno
a los pies de tu sombra arborescente,
sediento y algo triste,
adicto a la heroína que me inyectas
con tus besos añiles.
domingo, 19 de abril de 2009
HUBBLE
Un cementerio de gases
forma la materia oscura.
Una coreografía de insectos
digiere el resto de gravedad
en un ciclón de escoria brillante,
y sacude con su estela
los contornos planos de la nada.
En este océano de licor
bucean los asteroides,
cual ballenas dirigidas
por la radiación de fondo,
hasta quedar varadas en una
playa sin principio ni final.
Todo empezó quince mil
millones de años atrás,
y hoy observamos este
abrasador campo pirotécnico
desde un planeta insignificante,
cercano a una pequeña estrella
de una galaxia que gira
en los confines de un universo,
que además quizá no sea el único.
forma la materia oscura.
Una coreografía de insectos
digiere el resto de gravedad
en un ciclón de escoria brillante,
y sacude con su estela
los contornos planos de la nada.
En este océano de licor
bucean los asteroides,
cual ballenas dirigidas
por la radiación de fondo,
hasta quedar varadas en una
playa sin principio ni final.
Todo empezó quince mil
millones de años atrás,
y hoy observamos este
abrasador campo pirotécnico
desde un planeta insignificante,
cercano a una pequeña estrella
de una galaxia que gira
en los confines de un universo,
que además quizá no sea el único.
miércoles, 4 de marzo de 2009
LA PEZUÑA APLASTA UNA FLOR
Cuando me acerqué a ti,
esperaba un beso tierno
y no el mordisco de un lobo.
Al llegar a casa,
hubiera bastado
con alguna palabra cariñosa,
y sin embargo tenía que soportar
graznidos de furia etílica.
Los golpes me anestesiaban el alma,
y la indiferencia serraba mi cerebro
en porciones de odio.
No puedo darte otra oportunidad,
porque sería prolongar este martirio
de flor profanada
por la embestida carnívora
del semental ciego.
Ya no quiero acercarme al arco voltaico
de tu soldadura abyecta,
con la que me tienes sujeta y triste.
Si vas a matarme,
mírame a los ojos,
y verás que el estilete
con el que hoy me amenazas,
comenzó a hundirse en mi carne
cuando despreciaste la primera caricia
de mujer ingenuamente enamorada.
esperaba un beso tierno
y no el mordisco de un lobo.
Al llegar a casa,
hubiera bastado
con alguna palabra cariñosa,
y sin embargo tenía que soportar
graznidos de furia etílica.
Los golpes me anestesiaban el alma,
y la indiferencia serraba mi cerebro
en porciones de odio.
No puedo darte otra oportunidad,
porque sería prolongar este martirio
de flor profanada
por la embestida carnívora
del semental ciego.
Ya no quiero acercarme al arco voltaico
de tu soldadura abyecta,
con la que me tienes sujeta y triste.
Si vas a matarme,
mírame a los ojos,
y verás que el estilete
con el que hoy me amenazas,
comenzó a hundirse en mi carne
cuando despreciaste la primera caricia
de mujer ingenuamente enamorada.
sábado, 7 de febrero de 2009
EL HOMBRE DEL GUANTE
El bozo iniciático
y el gesto viril
del joven gallardo
que afronta al destino
con la certidumbre
de genealogías
imperecederas.
Para matizar lo esencial:
la arrogancia pubescente
de su mirada implacable,
con el sencillo accidente.
Tiziano se recrea
en un par de detalles:
el firme dedo índice
de su mano derecha
luciendo anillo heráldico,
y el guante ejecutor
con que blandir la espada
y sujetar las riendas
del corcel impetuoso.
y el gesto viril
del joven gallardo
que afronta al destino
con la certidumbre
de genealogías
imperecederas.
Para matizar lo esencial:
la arrogancia pubescente
de su mirada implacable,
con el sencillo accidente.
Tiziano se recrea
en un par de detalles:
el firme dedo índice
de su mano derecha
luciendo anillo heráldico,
y el guante ejecutor
con que blandir la espada
y sujetar las riendas
del corcel impetuoso.
jueves, 1 de enero de 2009
VERTEDERO MUNICIPAL
Es perturbador mirar
la belleza cara a cara;
tan estática, tan frágil.
Está hecha con los residuos
del dolor y la monstruosidad.
En ese muladar arrojamos
todo lo inútil, los trastos
viejos del hogar en ruinas.
En el vacío inconsútil
de los espectros marchitos,
adquiere nuestra basura
el resplandor diletante
que transforma en destrucción
la pureza ornamental.
Aquello que nos sirve para algo
lleva impreso, en los cartílagos
roídos por una rata ciega,
el tatuaje del rencor.
Sólo conseguirás la belleza
mediante el desasimiento
o incorporándote a la plantilla
del vertedero municipal.
la belleza cara a cara;
tan estática, tan frágil.
Está hecha con los residuos
del dolor y la monstruosidad.
En ese muladar arrojamos
todo lo inútil, los trastos
viejos del hogar en ruinas.
En el vacío inconsútil
de los espectros marchitos,
adquiere nuestra basura
el resplandor diletante
que transforma en destrucción
la pureza ornamental.
Aquello que nos sirve para algo
lleva impreso, en los cartílagos
roídos por una rata ciega,
el tatuaje del rencor.
Sólo conseguirás la belleza
mediante el desasimiento
o incorporándote a la plantilla
del vertedero municipal.
lunes, 15 de diciembre de 2008
SADHU
Siento crecer la hierba
y girar la tierra.
Percibo la erosión de los glaciares
y el retroceso de los acantilados.
Los terremotos me sacuden
las membranas del espíritu.
Soy capaz de ver la trayectoria de una bala
y el aleteo de una libélula.
Presiento las tormentas
y descifro el enigma cuántico del sufrimiento.
¿Que cómo he conseguido esta habilidad?
Es muy fácil;
basta con cerrar los ojos,
tumbarse en un lecho,
prescindir del mundo,
refugiarse en el ser
y dejarse arrastrar por el tiempo hasta la nada.
y girar la tierra.
Percibo la erosión de los glaciares
y el retroceso de los acantilados.
Los terremotos me sacuden
las membranas del espíritu.
Soy capaz de ver la trayectoria de una bala
y el aleteo de una libélula.
Presiento las tormentas
y descifro el enigma cuántico del sufrimiento.
¿Que cómo he conseguido esta habilidad?
Es muy fácil;
basta con cerrar los ojos,
tumbarse en un lecho,
prescindir del mundo,
refugiarse en el ser
y dejarse arrastrar por el tiempo hasta la nada.
sábado, 15 de noviembre de 2008
ACTO DE FE
No me importaría creer
si Dios fuera más amable,
menos mayestático.
Me conformo con que
no me arroje al infierno,
ni fulmine con un rayo a los herejes
(es que soy un poco heterodoxo, ¿saben?).
El Dios que yo quisiera
no se tomaría las cosas
tan en serio:
aceptaría la crítica,
le aburriría ser el único
en el firmamento,
y seguro que mandaba al paro,
sin indemnización,
a sus representantes terrestres.
Con un Dios así, incluso los ateos
creeríamos en Dios.
si Dios fuera más amable,
menos mayestático.
Me conformo con que
no me arroje al infierno,
ni fulmine con un rayo a los herejes
(es que soy un poco heterodoxo, ¿saben?).
El Dios que yo quisiera
no se tomaría las cosas
tan en serio:
aceptaría la crítica,
le aburriría ser el único
en el firmamento,
y seguro que mandaba al paro,
sin indemnización,
a sus representantes terrestres.
Con un Dios así, incluso los ateos
creeríamos en Dios.
viernes, 31 de octubre de 2008
REFUTACIÓN DE FREUD
En los sueños evocamos,
sin que nos mortifique la conciencia,
lo que pudimos hacer
y por miedo, vergüenza o cobardía
no hicimos nunca.
No son pues interpretables.
Su recurrente mensaje
se limita a comprobar
que en la vigilia,
como en una partida de ajedrez,
son posibles bastantes movimientos,
pero no se puede rectificar
una jugada
cuando has puesto la pieza en la casilla.
En este juego las trampas
cuestan muy caro.
sin que nos mortifique la conciencia,
lo que pudimos hacer
y por miedo, vergüenza o cobardía
no hicimos nunca.
No son pues interpretables.
Su recurrente mensaje
se limita a comprobar
que en la vigilia,
como en una partida de ajedrez,
son posibles bastantes movimientos,
pero no se puede rectificar
una jugada
cuando has puesto la pieza en la casilla.
En este juego las trampas
cuestan muy caro.
domingo, 5 de octubre de 2008
MATER DOLOROSA
Voy a hacerte ese poema pendiente
antes de que te mueras y nos dejes,
antes de que sea demasiado tarde
y la angustia me cierre la garganta,
la pena me inmovilice los dedos
y la tristeza me queme los ojos.
Quiero decirte, sin más, que te debo
todo lo bueno que pasamos juntos,
no porque me parieras con cesárea
ni te desvelara mi educación;
no porque hayas entregado tu vida
con desesperación de madre buena;
sino simplemente porque saber
que aún estás tan cerca de mí me hace
la existencia un poco más soportable.
antes de que te mueras y nos dejes,
antes de que sea demasiado tarde
y la angustia me cierre la garganta,
la pena me inmovilice los dedos
y la tristeza me queme los ojos.
Quiero decirte, sin más, que te debo
todo lo bueno que pasamos juntos,
no porque me parieras con cesárea
ni te desvelara mi educación;
no porque hayas entregado tu vida
con desesperación de madre buena;
sino simplemente porque saber
que aún estás tan cerca de mí me hace
la existencia un poco más soportable.
domingo, 28 de septiembre de 2008
TIRO AL BLANCO
Un francotirador observa
por la mirilla
telescópica a su objetivo.
Espera con cautela
un blanco fácil,
afianza su fusil
sobre el marco de la ventana,
contiene la respiración…
(mirando el mundo
por ese catalejo,
uno consigue
la arrogante omnisciencia
del ojo escrutador,
que escoge de forma aleatoria
a una persona
y puede decidir
su destino al instante.
Resulta todo tan quirúrgico,
tan minucioso
y nos permite ver
el primer plano
de la muerte indiscreta)
…y en el momento de apretar
el gatillo tiene una duda,
quizás ahora
él también esté a tiro
de otro colega,
y ni siquiera pudo
esta mañanaasearse y lustrar las botas.
por la mirilla
telescópica a su objetivo.
Espera con cautela
un blanco fácil,
afianza su fusil
sobre el marco de la ventana,
contiene la respiración…
(mirando el mundo
por ese catalejo,
uno consigue
la arrogante omnisciencia
del ojo escrutador,
que escoge de forma aleatoria
a una persona
y puede decidir
su destino al instante.
Resulta todo tan quirúrgico,
tan minucioso
y nos permite ver
el primer plano
de la muerte indiscreta)
…y en el momento de apretar
el gatillo tiene una duda,
quizás ahora
él también esté a tiro
de otro colega,
y ni siquiera pudo
esta mañanaasearse y lustrar las botas.
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